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Tips de marketing

¡Muerte a las cookies!

by ahpues 18 de agosto de 2022
written by ahpues

Estamos, sin duda, ante un momento de apocalipsis. Y no de una sola, sino de varias que se producen simultáneamente. Tan solo hay que darse una vuelta por el panorama actual: una pandemia arrasa en el mundo desde hace ya más de dos años, y para colmo el bicho es creativo y sigue mutando. Una crisis energética hace buenas migas con los problemas en la cadena de suministro y nace el monstruo de la inflación. La cosa está que arde. Literalmente, bien lo han sabido los palmeros este 2021.

Y aún hay más, queridos y queridas lectoras. Pero para no deprimirnos en exceso, tan solo vamos a añadir un apocalipsis más a la ecuación: el de las cookies. Y no, no es que se esté agotando la harina, la mantequilla y demás (que podría ser, no hemos nombrado la guerra en Ucrania), sino que hablamos del fin del marketing digital. O eso auguran los catastrofistas.

Pero… ¿WTF son las cookies?

¿Te suena ese aviso en el que una página web te pide educadamente si aceptas todas las cookies, o al menos parcialmente? La función de estas ‘galletas’ o ficheros es, ni más ni menos, recolectar todo tipo de información de los usuarios, así como “recordarlos”. Gracias a ellas, tus configuraciones se guardan para que no tengas que volver a realizarlas una y otra vez. Hablamos de usuarios y contraseñas e incluso de lo que puedas haber olvidado en tu carrito de la compra. Práctico, ¿verdad? 

Pero de lo que nos interesa hablar es de su lado oscuro: su poder para reconocer hábitos de navegación, búsquedas pasadas y utilizar tus datos con fines comerciales. Sí, básicamente Internet te conoce más que tu madre y lo aprovecha para venderte cosas. 

Pero el asunto es aún más conflictivo para la privacidad cuando hablamos de las cookies de terceros. Existen las cookies propias (por ejemplo, las que provienen de la propia página web que estás visitando), y las que son de plataformas externas, tales como las redes sociales de Facebook (perdón: Meta). Básicamente, estas empresas le piden a la página web que visites si pueden instalar sus cookies para obtener tus datos. Y esta es la historia de cómo los equipos de marketing digital disponemos de una ingente cantidad de datos para impactar con nuestros anuncios a las personas idóneas. 

¿Y por qué se habla del fin del marketing digital (tal y como  lo conocemos)?

Porque las cookies se pasaban por el arco del triunfo la privacidad. Google anunció que bloqueará por defecto la descarga de cookies porque esto es lo que desean sus usuarios en 2023, con su iniciativa Privacy Sandbox. Por su parte, Apple ha limitado la recolección de datos que pueden hacer las apps desde su sistema operativo móvil. ¡Ah, pues! ¿Nos quedamos sin datos, no? No, ni mucho menos, y ahí es donde se equivocan los pesimistas.

Adiós a las cookies de terceros

En primer lugar, lo que va a dejar de existir son las cookies de terceros, mientras que las cookies que recopila una marca de sus propios canales permanecerán. Estas, en parte, ayudan a los propietarios de sitios web a entender mejor qué quieren sus usuarios, y por ende, a que puedan mejorar su experiencia del usuario, cosa que a Google le encanta.

Hola, zero-party data

También tenemos a nuestro alcance los datos proporcionados de forma consciente y voluntaria por el mismo usuario, los Zero Party Data. Estos se obtienen, a diferencia de las cookies de primera mano, de encuestas o sorteos entre otros. Imagínalo como un trueque en el que ambas partes ganan: ellos ceden sus datos voluntariamente a cambio de que tú les ofrezcas algo a cambio, todo tipo de contenidos y experiencias de calidad.

Mucha atención con esta fuente de información, porque es valiosísima. Si te dejan sus datos voluntariamente, significa que confían en ti.


Vuelta a la publicidad contextual

También será el momento de volver a la publicidad contextual, o en otras palabras, colocar anuncios en espacios de temática relacionada con la nuestra. Además, es el momento ideal para dejarse de excusas y trabajar con más profundidad la identidad digital de nuestros usuarios. Aquí, la elección o elaboración de fuentes de calidad para construirla será esencial.

Los terceros ya están actuando

Exactamente. Por ejemplo, nuestro amigo Meta sabe perfectamente que esta es una pugna por el poder en el mundo digital por parte de Google. Es por ello que en Facebook Ads encontramos herramientas como las campañas de leads o de inbox, todo para que no debamos salir ni de la plataforma. Además, la interacción que los usuarios realicen en su propia plataforma ya no depende de las cookies.


Entonces…  ¿Viene el apocalipsis o esperamos sentados?

Por suerte, no hay apocalipsis ni de las cookies ni de la publicidad digital, tan solo una evolución. Una metamorfosis que permitirá construir un mejor ecosistema digital en el que situar nuestros queridos clientes o usuarios a donde siempre debieron estar: en el centro. 

Así que… ¡enterremos de una vez las cookies de terceros y empecemos a trabajar en estrategias que nos permitan establecer relaciones duraderas y de calidad!

18 de agosto de 2022 0 comment
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Tips de marketing

5 motivos (o más) para no hacer listas en tu blog

by ahpues 30 de marzo de 2020
written by ahpues

Para empezar, a ver si nos aclaramos: si no te gustan las listas, ¿por qué narices has entrado a leer esta entrada? Nosotros tenemos delito, vale, hemos caído en la tentación del clickbait. No tenemos excusa ni justificación más allá de eso, pero mira, a lo tonto ya llevamos medio párrafo. Pero ¿y tú? Crees que debe haber motivos -¡por lo menos cinco!- para no publicar posts con listas… y entras en el primer señuelo que te colocan. Un poco de coherencia, amigo/a.

Por definirlas con un poco de objetividad, digamos que en la red, las listas son el purgatorio. Nos hicieron creer en ellas pero ya ni el Vaticano defiende su vigencia. Nos atrapan porque todos, hasta los más empecinados realistas, seguimos teniendo un/a utópico/a dentro. Creemos que es posible un mundo mejor, en el que te lees una lista y se abre la puerta de las soluciones para dar carpetazo a tus problemas.

Tanto si son de atractivos turísticos de la Patagonia como de motivos para divorciarte a los 43 años, las listas pretenden ordenar el caos, como si tal cosa fuese posible. Haz la prueba, y verás que después de leer una lista cualquiera, te encontrarás con el mismo caos en tu cabeza, sólo que convertido en un puñetero listado. Algunos de los puntos no te sirven y otros apenas son de sutura mental: te valen para convencerte de lo que ya sabías. Mira, a nuestra mente le chiflan las listas, pero es que nuestra mente, tu mente, está equivocada. Es comodona -como tú o más- y apenas aspira a que se lo pongan fácil, aunque en el fondo le engañen.

Así que ya sabes: si quieres triunfar en 2020, seguramente no es mala idea seguir haciendo listas y publicándolas. De momento, siguen de moda. Pero si te trabajas bien tu blog, vas al grano y ofreces contenido con valor para un público determinado, lo de menos será si lo ofreces con o sin listas. Hay afuera hay infinidad de blogs del montón, y no necesitamos hacerte una lista.

30 de marzo de 2020 0 comment
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Estrategias de marketing

Por una comunicación institucional no partidista (Carta a los Reyes Magos)

by ahpues 2 de marzo de 2020
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La neutralidad de las instituciones en la refriega política es tu derecho, querido lector. Eso dice el sentido común y eso dictan hasta algunas leyes, como la Ley 12/2018, de 24 de mayo de la Generalitat Valenciana, “de publicidad institucional para el interés ciudadano y la concepción colectiva de las infraestructuras públicas” (no, aún no tenemos una ley para acortar los títulos de las leyes). En ese texto, se dice que su objetivo es “garantizar que la gestión comunicativa pública de la implantación de nuevos servicios o la puesta en marcha de nuevas infraestructuras públicas no esté al servicio de intereses personales o partidistas”. ¿Y por qué tienes la sensación de que no se cumple? Pues porque muchas veces, sencillamente, no es una sensación tuya sino una realidad.

Los gabinetes de prensa de las instituciones están compuestos por profesionales perfectamente formados, perfectamente solventes… y perfectamente nombrados como cargos de confianza por quien gana en las urnas. Esa es una realidad incontestable para cualquier observador imparcial. Y ese solo hecho ya introduce en la categoría Carta a los Reyes Magos -viva la literatura de ficción- cualquier pretensión de apartidismo. No obstante, hay razones más que sobradas para escribir dicha carta y para remitirla -vale, con más fatalismo que esperanza- a todos los partidos políticos que ostentan poder, ya sea este municipal, autonómico o estatal. Y una buena razón es el inicio de cualquier legislatura, como es el caso (aunque a nivel estatal no sepas si estás al inicio o al final). Otras razones pueden parecer fruslerías a los ojos de cualquier aparatchik de un partido, pero en AhPues! somos un poco ilusos y creemos en SSMM Melchor, Gaspar y Baltasar más que en cualquier otra Monarquía, por más parlamentaria que se precie de ser. Así que allá vamos. ¿Por qué necesitamos una comunicación institucional no partidista?

  1. Pues en primer lugar -y no se rían- por la propia credibilidad de la institución. El color político no indica otra cosa que la voluntad de los ciudadanos en un momento concreto; el archifamoso mandato de las urnas que unge con la púrpura del poder a unas personas a las que se presupone cierta capacidad y buena voluntad, pero que siguen siendo falibles y víctimas de las mismas debilidades humanas que el común de los mortales. Entre ellas, la vanidad, y conforme se acercan las elecciones, el deseo de repetir en la poltrona. Si la comunicación de la institución prioriza lo provisional -el interés partidista- sobre lo inmutable -la institución-, la primera víctima es la verdad y la segunda, la credibilidad de la institución, que debe representar siempre aquello que une a los ciudadanos y no lo que los pueda separar. Ejemplos tenemos a patadas. 
  2. En segundo lugar, pero estrechamente relacionado con el primer punto, necesitamos una comunicación neutral para preservar la confianza de los ciudadanos en sus autoridades al margen de sus colores políticos. En una democracia que está constantemente autolegitimándose a través del ejercicio del poder ejercido con fuertes contrapesos y controles administrativos, la confianza del pueblo es esencial. Y hablamos de la confianza de todo el pueblo. Es decir, que la administración debe aspirar a representar en todo momento a todos los ciudadanos, más allá de que las políticas -obviamente- presenten las orientaciones y matices decididas por la mayoría a la que los votantes han otorgado el poder.
  3. Finalmente, last but not least, por un motivo mucho más práctico: hay que priorizar el servicio público sobre la propaganda. ¿Quién no ha visto el Instagram o el Twitter de su Ayuntamiento repleto de fotografías del alcalde besando niños, abrazando a adultos y cortando cintas inaugurales? Esa tendencia da como resultado algo tan artificial -si lo pensamos fríamente- como los aplausos interminables del Congreso, cuando los grupos políticos parecen competir entre sí por la duración de las ovaciones, como si eso puntuara o diera votos extra. Los canales de comunicación oficial deben ofrecer información útil y poner el foco en aquellos detalles realmente prácticos para los ciudadanos: cuándo van a cortar mi calle, qué días puedo sacar enseres a la calle para que se los lleven al ecoparque o cuáles son los datos de contacto de los servicios municipales.

En fin, que nos da por pensar que quizá -sólo quizá- habría que pensar en una profesionalización de la comunicación de las administraciones que evitara estos usos y costumbres tan enraizados en nuestras instituciones. Preservar lo que es de todos para que nadie pueda tener la tentación de sacarle partido para unos pocos. Porque al final, recuérdalo querid@ lector/a, quien paga manda. Y ese/a eres tú, votes a quien votes.

2 de marzo de 2020 0 comment
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Estrategias de marketing

Dice la leyenda que internet es gratis

by ahpues 11 de octubre de 2019
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Que a diferencia del costoso mundo de los periódicos, de la radios y de la inalcanzable tele, en internet no se paga por la publicidad. Hay otra leyenda, algo menos extendida pero también inmensamente popular, que lo que dice es que internet es barato, muy barato, casi gratis. Esas cosas que tiene la tradición oral, que unas leyendas se terminan mezclando con las otras.

Cuentan los juglares del mundo online que un amigo de un amigo, sin tener ningún tipo de conocimiento técnico y sin realizar ninguna inversión, empezó a vender por internet y se forró. Dicen que ahora tienen un descapotable y que paga impuestos (los pocos que paga) en Irlanda. La épica nos habla también de ese pequeño bar que, solo a base de poner fotos cuquis en instagram, consiguió petarlo y tenerlo llenísimo cada día porque resulta que por Instagram los millennials te lo compran todo, sobre todo si es bonito. 

Pero, ¡ay, amiguitos! qué poco hay de verdad en esas leyendas. Es como creerte que si tomas mucha leche serás más alto que Pau Gasol o que si metes en una piscina a las 16.59 morirás entre terribles convulsiones. Una puta mentira, vaya. 

No solo no es cierto que internet sea gratis y más a medida que pasa el tiempo, se sofistican los recursos y cada plataforma requiere más profesionalización y más dedicación. Internet es gratis si te dedicas a internet e, incluso en ese caso, no es gratis porque tienes que dedicar tus horas a tus propias acciones de marketing online, de manera que desterremos, por fin, ese mito:  INTERNET NO ES GRATIS. De hecho, nada es gratis. 

  • Cuesta dinero tener una web bien diseñada, bien estructurada, con un buen contenido y con un buen mantenimiento. 
  • Cuesta dinero tener materiales audiovisuales abundantes, variados y de calidad. Ya no vale aquello de “te mando cuatro fotos con el móvil, que para internet da igual”. Lo que da igual es el peso de la foto, pero no su calidad. No sirve cualquier foto hecha con el móvil si queremos vender o mantener una imagen cuidada. 
  • Cuesta dinero estar constantemente pendiente de las redes y de escuchar a los clientes y a los clientes potenciales. La escucha, otra gran olvidada. Cuando queremos contratar un servicio de social media por poco dinero, olvidamos escuchar, que es precisamente lo que nos hace crecer y lo que, teóricamente, nos hace estar en redes. Pero generalmente venimos a hablar de nuestro libro y no a escuchar los cuentos de los demás. 
  • Cuesta dinero planificar, hacer las cosas, bien, estar pendiente de las tendencias. ¿Se puede gestionar con éxito una estrategia de redes sociales sin ser profesional? En Ah, Pues! pensamos que sí porque muchas veces se puede aportar esa proximidad que falta al externalizar un servicio, pero si se decide hacerlo, se hace bien. Igual que nos formamos en protección de datos, en prevención de riesgos laborales o en cualquier normativa que se pone en marcha, hay que formarse en marketing online si se quiere gestionar internamente el marketing online. 

Así que no, internet no es gratis. Diga lo que diga la tía Joaquina que le contó su cuñada, que le había dicho el carnicero, que lo había leído en el Facebook

11 de octubre de 2019 0 comment
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Tips de marketing

En las redes… cuida el tono de tu empresa

by ahpues 1 de septiembre de 2019
written by ahpues

El tono es un rasgo tan decisivo como a menudo considerado secundario en los análisis de comunicación. Es clave porque se entremezcla con el fondo del mensaje hasta casi solaparse con él, y porque forma parte del contexto a partir del cual el receptor lo interpretará. Sin embargo, en un texto puede desde pasar desapercibido para el lector, ser aparentemente inocuo, hasta convertirse en un factor polémico, voluntaria o involuntariamente.

Como usuarios del servicio telefónico, primero, y luego como más o menos activos partícipes de la comunicación en redes sociales, sabemos que la distancia es fuente de problemas. Es imposible captar por teléfono una mirada burlona o un rictus severo, y a veces, como emisores, olvidamos algunas reglas de oro. Como esa que dice que en la radio, la ironía no se transmite bien por las ondas.

Pero es que el tono puede imprimir también distancia… o cercanía. Y ambas, sea cual sea el tipo de relación que la empresa busque con su audiencia en redes sociales, pueden ser adecuadas o inadecuadas. ¿Qué debemos tener en cuenta? Aquí van algunas pautas para elegir bien, para modular un tono que resulte natural, apropiado, que propicie la respuesta que esperamos en el receptor, aunque obviamente nunca podamos controlarla por completo. Hagámonos dos preguntas básicas:

1. ¿Qué queremos?
Es clave definir nuestro objetivo antes de comunicar, en este como en el resto de canales. Queremos ‘enganchar’, informar, educar, vender… ¿simplemente entretener? En función de ese propósito, estableceremos el contenido y con él, la base de la comunicación.

En definitiva, y aunque aparentemente la conversación en redes sociales es muy diferente del diálogo cara a cara, tiene muchos puntos de conexión con este. Si eres consciente de que debes cuidar el tono con que tu empresa recibe al cliente que entra por la puerta, o cómo atiende a quien hace una consulta telefónica, comprenderás que es igualmente importante llevar ese tono a tus canales en redes sociales

1 de septiembre de 2019 0 comment
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Estrategias de marketing

¿Sirve de algo ser el rey de Instagram?

by ahpues 26 de julio de 2019
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Hace apenas unas semanas, Instagram anunciaba que iba a poner en marcha una prueba piloto para eliminar los likes en las publicaciones. Acto seguido, muchos/as influencers se echaban a temblar. ¿Cómo iban a justificar ante las marcas todas esas K que quedan tan bien a la hora de ir a pedir una colaboración? Pero para las marcas tal vez sea una buena noticia, ¿por qué? Pues porque probablemente lo que veamos en nuestra cuenta de Instagram se parezca más a la realidad.

Ejemplo. Pequeño artesano. Hace a mano collares. Ha invertido en una buena cámara, en un buen curso de fotografía de producto, en un montón de elementos cuquis de atrezzo para crear bodegones que transmitan un estilo. El artesano, que también se ha preocupado por formarse un poco en redes sociales, usa los hashtags correctos, sigue de vez en cuando a cuentas e incluso ha hecho alguna colaboración con alguna influencer de su rollo que le ha hecho crecer bastante en seguidores. Sube una foto de su nuevo collar. Le ha costado más diseñar la sesión de fotos que diseñar el producto, pero así es la vida. Dos días después, 798 likes, 9 visitas a la web y cero ventas. 

Entonces es cuando nos paramos a pensar. ¿Para qué estoy haciendo yo tanto trabajo? ¿Para qué paso tanto tiempo respondiendo a comentarios o promocionando contenidos si luego Instagram no vende? ¡Pero si tengo muchos likes! Y ahí está, en ese desfase entre el engagement y el mundo real, donde muchos empresarios de dan de bruces con la realidad: Petarlo en Instagram no implica petarlo en la vida real. 

Y no, no se trata de parar la actividad en Instagram, sino de hacer un análisis para plantearnos si lo estamos haciendo bien y, sobre todo, hasta qué punto esperamos que lo que pasa en la red tenga una traducción inmediata en las ventas de nuestra empresa:

  • ¿Qué porcentaje de nuestros seguidores son reales? Eso se hace con algunas herramientas, gratuitas o de pago
  • ¿Qué porcentaje de nuestros seguidores se ajusta a nuestro público objetivo? A lo mejor resulta que en Instagram nos siguen sobre todo adolescentes cuando nuestro producto no está a su alcance por el coste. Es importante tener esto claro gracias a los informes de Instagram (teniendo un perfil de empresa, claro)
  • ¿Tenemos alguna otra interacción que no sea un ‘like’? El Like es la interacción más superficial, sería mejor fiarnos de comentarios (reales, no de bots) o de mensajes directos pidiendo información sobre los productos
  • ¿Tenemos una llamada a la acción? Es decir, ¿sabe la gente que puede comprar esos productos online? ¿Estamos dando información de cómo comprar? ¿Tenemos habilitados los posts que permiten la compra directa?

Con todas estas respuestas, es el momento de sentarse, darle una nueva pensada y moderar nuestras expectativas respecto a Instagram. Solo así podremos plantearnos una estrategia eficiente para generar ventas.

26 de julio de 2019 0 comment
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